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Curicó Unido vs Universidad de Concepción

Hoy se conmemoran 3 años del retorno de UdeC a 1°A

Un 26 de mayo, pero del 2013, 5.500 espectadores asistieron al estadio Bicentenario La Granja de Curicó. De ellos 200 iban vestidos de amarillos, llenos de ilusión, ya que en su haber tenían un triunfo por la cuenta mínima, que habían logrado en el partido de ida disputado en el ex Estadio Collao.
Cuando eran las 12 horas, el juez Carlos Ulloa da el pitazo inicial. Cristián Muñoz; Héctor Berríos, Diego Díaz, Felipe Muñoz, Esteban Flores; Michael Lepe, Francisco Portillo; Juan Cabral, José Luis Jiménez; Aníbal Carvallo, Gabriel Vargas; comienzan a correr vistiendo también los colores amarillos con una franja azul en el pecho, que representaba a toda una familia esperanzada en hacer la hazaña de retornar en tiempo record a la categoría donde merecían estar.
Fue un impasse de 5 meses, pero también fue desafío que unió a jugadores, hinchas, funcionario y directores, todos bajo un sólo lema #OperaciónRetorno.
Y como en todo objetivo, la tarea no fue fácil. Un gol de un tal Diego Churín, al minuto 41 de la primera etapa, hacía temblar los pies de los jugadores en la cancha y las gargantas de sus hinchas en la galería. No, no era fácil, eso se sabía de antes.
La frialdad de las cabezas del cuerpo técnico, a cargo de Pablo “vitamina” Sánchez, le dieron la calma al equipo antes de salir a jugar la segunda etapa. Quedaban 45 minutos para dar vuelta ese marcador o el resultado sería la clásica “lotería de los penales”.
Pero acostumbrados al esfuerzo, los del Campanil lograron sobrellevar la tensión para en el minuto 65, explotar por medio Juan Cabral quien infló la red de Curicó, transformando el marcador en un empate 1 a 1.
El resto fueron minutos de aguante, de enfocarse en la meta, de que las piernas resistan y que la hinchada no deje de apoyar, para junto la elevación de los brazos hacia el cielo del árbitro, todo se transforme en la algarabía de los 200 hinchas y sus representativos en la cancha.
La familia auricielo secuestró un estadio ajeno e hizo de él una fiesta. Lograron no sólo un empate, sino el segundo campeonato de su historia. Eran campeones de Primera B. Obtuvieron el premio de retornar a Primera División A del fútbol chileno y demostraron que si se puede, porque antes las caídas, la Universidad de Concepción siempre grita: UNIVERSITARIOS ARRIBA, ARRIBA, DE PIE.

Hoy conmemoramos 3 años de aquella historia escrita con puños, pies y garganta, que nos enseña a que en triunfos o en crisis, sólo juntos podemos ir por nuestros objetivos.

Saludamos a todos quienes han sido parte de este hermoso momento en la vida del Club Deportivo Universidad de Concepción.